2.- CITA A CIEGAS
EL IMPERIO DE LOS SENTIDOS: SONIDO, OLOR, SABOR Y TACTO.
Suena el
timbre de tu casa, abres la puerta y un mensajero te entrega una invitación
para presentarte el primer viernes de abril a las 18:00 h en el Hotel Ampurias en
la Costa Brava, con las indicaciones de preguntar por la llave de una
habitación que tendrán en recepción con tu nombre. Una vez entres en la
habitación recibirás más instrucciones.
Llega el
viernes, haces la maleta, coges el coche y te presentas en el hotel. A primera
vista es uno de los pocos hoteles que están abiertos de la costa durante el
invierno, y el ambiente es muy tranquilo comparado con el ruido enloquecedor
que habrá en verano. Pides la llave en recepción, "habitación 317”. Al
subir por el ascensor hasta la planta 3ª te das cuenta que no has podido ni dar
las buenas tardes a nadie, realmente en estas fechas se puede disfrutar de la
costa por la tranquilidad y paz que se respira. Abres la puerta de la
habitación y tienes un flash de luz deslumbrante que entra por el gran ventanal
del otro lado de la habitación. Sí, efectivamente, el sol se está poniendo por
un lado del paisaje y entra por la ventana creando un juego de luces, se divisa
la playa entre los rayos de luz.
Deshaces las
maletas, dejas toda tu ropa sobre la cama y decides poner orden y guardarla
en el armario. Al abrir la puerta del armario te encuentras una nota con la
dirección de un restaurante selecto cercano, al que deberás presentarte con uno
de los looks más sexys que consigas. Tendrán una mesa reserva a tu nombre a las
20:30 h, así que tienes unas dos horas y media para pasearte por la playa, con
las relajantes olas de fondo sonoro y recluida en tus pensamientos que no paran
de dar vueltas .... ¿Qué pasará en las
próximas horas? ¿Nos encontraremos en el restaurante para disfrutar de la cena?
¿Haremos muchas actividades? ¿Cómo será este dOM? ¿Estoy completamente segura
de lo que hago? ¿Será excitante este fin de semana en la costa? ¿Realmente me
gusta y me excitan las relaciones sumisión-Dominación? ¿Disfruto cada momento
que vivo del BDSM? .... No te das cuenta y ya son las 8 de la tarde, tienes
solamente 30 minutos para arreglarte y presentarte en el restaurante.
A toda prisa
te arreglas, eso sí, sin olvidar el collar que llevas en honor a tu potencial amo,
y sales como un relámpago hacia el restaurante. Al entrar preguntas por la
reserva y te llevan a la mesa en un rincón del restaurante, con unas preciosas
vistas al Mar. A través del ventanal, en el otro rincón de la cala que tienes
delante, se ven las preciosas vistas del pueblo de pescadores con las casas ya iluminadas.
Pasados unos minutos, para tu sorpresa, te empiezan a traer la cena que no
habías pedido.” ¡Pero bueno, no está mal!”
Es un menú degustación con una decena de pequeños platillos que te permiten
saborear un amplio espectro de gustos, con la cantidad justa para dejarte el
cuerpo en buen punto. Todo viene acompañado con un buen vino tinto del
Montsant, que puedes saborear con calma.
Poco a poco te
vas haciendo a la idea de que estarás sola durante toda la cena, y así te
adentras de nuevo en tu mundo interior repitiendo los pensamientos de la playa,
y con un punto de inquietud por no poder descubrir todavía a tu amo. Con nuevos
pensamientos que no te puedes sacar de la cabeza y te repites continuamente..."Tengo un Amo que sólo son unos
símbolos y unas palabras en el correo,
Amo que conoce mis límites y que me ayudará a superarlos, Amo que conozco
gracias al juego anterior, Amo que va por delante de mis pasos y me da
confianza ya que estoy segura que me protege aunque no lo sé distinguir
"... Estos pensamientos no hacen más que estimular las ganas de volver
rápidamente hacia la habitación, y sigues sin conocer si ha compartido
restaurante contigo.
Sales a toda prisa
hacia la habitación sin tomar ni postre ni café, con ganas de terminar el
trabajo que tu mente excitada pide a tus manos. Pero, ¡Sorpresa! al entrar en
la habitación tienes nuevos indicios de la proximidad de tu Amo. Sobre la cama
hay expuesto un traje de látex negro, unos zapatos de vértigo y un pañuelo
negro, además de la nota que indica...
Aquí empieza nuestra "Cita a
Ciegas", sigue las instrucciones al pie de la letra si quieres disfrutar
de este día. Primero tienes 10 minutos para ponerte este vestido y zapatos, que
te darán una apariencia irresistible para cualquiera que te mire, pero esta vez
esta visión está sólo reservada a tu Amo… A continuación tienes cinco minutos
para arrodillarte en la moqueta de la habitación y vendarte los ojos con este
pañuelo que te privará del sentido de la vista... Tras postrarte de rodillas en
medio de la habitación con las manos en la espalda permanecerás inmóvil hasta
la entrada de tu Señor, momento en que bajarás la cabeza en señal de respeto.
Cumples al pie
de la letra las instrucciones y permaneces inmóvil de rodillas en la
habitación, pasan unos minutos que se hacen eternos, agudizando el oído al
máximo y de pronto escuchas la puerta como se abre. El pulso se te empieza a
acelerar ya que es la primera vez que estás tan cerca de tu Amo, pero no lo
puedes ver, sientes su presencia pero estás inmóvil demostrando que realmente
eres suya, que estás entregada a él en cuerpo y alma. Te sube el fuego interior
por todo el cuerpo... Y siiii, te toca por primera vez, acariciando tu pelo
ligeramente para seguidamente verificar que la venda está perfectamente sujeta y
no pasa ni un ápice de luz. Finalizada la primera inspección, para asegurarse
de que la venda quedará fijada en su sitio durante las próximas horas, notas
como él te empieza a envolver la cabeza con
una cinta de vinilo roja dando varias vueltas y así reforzando la sujeción de
la venda a los ojos.
Ya en esta
posición de sumisión, arrodillada, privada de la vista, con la cabeza baja, y
las manos sin moverlas ni un milímetro de la espalda, sentirás las primeras
palabras de tu Amo. "Hoy tendrás una
experiencia única, te liberaré del principal sentido que no te deja explorar
todos los magníficos sentidos que tiene el cuerpo. Hoy vivirás El Imperio de los Sentidos. La privación
de la vista hará que el resto de sentidos se agudicen hasta el máximo de sus
posibilidades, notando sensaciones que nunca antes habías notado"
Aun estás
postrada de rodillas ante el Amo y comienza la experiencia de los sentidos.
Empiezas a
notar unos olores de comida y piensas, “noto
un olor de... ¡síííí!” ahora recuerdas, es olor de delicioso chocolate, de
repente y sin previo aviso notas la presencia de un trozo de ... chocolate muy
suave, ¡¡uhmm!!! ahora es con leche,
y el siguiente trozo es un pedazo de pastel con chocolate crujiente por fuera y
un hilo de chocolate fundido por dentro, pasando a continuación por el
chocolate blanco y después el negro, ¡¡¡
eeeep !!! esto es chocolate con
pimienta, éste con sal, otro amargo, ¡¡¡ufff
!!!, ¡éste lleva picante! Toda esta cata deliciosa es un premio que el
propio Amo te está dando con suma delicadeza introduciéndolo con sus propios
dedos en tu preciosa boca que no para de piar como un pajarillo indefenso. Para
acompañar la degustación te cuida dándote unos sorbitos de un delicioso vino
dulce, mientras va sonando una tranquila música ambiente, y se respira unos
agradables perfumes de velas con diferentes tonalidades de olores dulces,
arrodillada sobre una suave manta de tacto aterciopelado. Aunque estos
elementos ya los conocías, nunca los habías notado con esta intensidad,
realmente la promesa del Amo se está cumpliendo. La intensidad que te llega de
todos tus sentidos sigue un ritmo frenético creciente.
Tras esta
primera fase de sensibilización de los sentidos, el Amo te dice: "ahora te permitiré que me conozcas. Sí,
podrás conocerme con todos tus sentidos pero no me podrás ver”. Así que con
gran emoción empiezas a recorrer el cuerpo del Amo con el tacto, poniendo la
máxima concentración para visualizar una imagen de él a través de tus manos, subiendo
desde los pies, palpando la consistencia de las piernas, de las nalgas, pasado
hacia la parte delantera del cuerpo, palpando durante unos segundos los
testículos y el pene protegidos por boxers ajustados, aquí no puedes resistir
la tentación y pides permiso al amo para poner las manos dentro de los boxers,
obteniendo su negativa ya que ahora no es el momento. Seguidamente pasas a
reconocer el pecho y la espalda, finalmente ya subes por el cuello hacia la
cabeza y la cara para reconocer los detalles faciales. Así, haciendo trabajar
la imaginación te has hecho una imagen mental suya. Imagen que retendrás toda
la noche en tu mente.
Una vez en
este punto él te autoriza a seguir todo su cuerpo para reconocer su olor y
sabor, así que recorres poco a poco todos los puntos más erógenos del cuerpo, en
los que se concentran los olores en sus máximas intensidades. Aprovechando este
recorrido por los olores del cuerpo, de vez en cuando utilizas virtuosamente
tus labios y tu lengua para probar qué sabor tiene el cuerpo del Amo. Hecho que
le provoca una espontánea erección, y que detectas instantáneamente cuando pasas
rozando los boxers, generándote a su vez una gran excitación a ti misma.
Con el
recorrido ya finalizado por todo su cuerpo, sientes su voz que te comenta: "ahora empezaremos la segunda fase de
la experiencia de los sentidos"
LA GRAN OCASIÓN
PARA EXTREMAR LOS SENTIDOS.
Después de
estas palabras notas unas caricias que empiezan a extenderse desde las piernas
desnudas subiendo poco a poco por encima del ajustado vestido de látex, vestido
que cubre tu cuerpo con la sensación de que te están abrazado en todo momento y,
por encima de esta sensación, notas los dedos que recorren tu cuerpo lentamente
hasta llegar al extremo superior del vestido, donde comienza la cremallera,
que va descendiendo lentamente hasta que
se detiene a la altura de la cintura. El vestido cae desde tus hombros hasta el
suelo.
Te sientes completamente
desnuda y en manos del Amo, el cual tienes en tu mente como una figura borrosa
formada por el sentido del tacto, gusto y olor. Notas que te coge las muñecas
las lleva hacia tu espalda y las inmoviliza con unas frías esposas de metal,
repitiendo la misma operación al inmovilizar las piernas por los tobillos con
unos grilletes. Completamente desnuda, con los movimientos restringidos por las
cadenas, siguiendo las órdenes del amo, te sientas en una posición de semi
equilibrio lateral por las dificultades que imponen los grilletes y las
esposas.
·
Tacto y Sonido
Una vez
acomodada en esta posición, notas que el Amo te toma entre sus brazos y te
deposita en el interior de una espaciosa bañera vacía, lo que provoca un
pequeño susto por el tacto frío de la cerámica. Allí extendida, empiezas a escuchar una relajante
música, y que é te susurra al oído: "conseguiremos
llegar a la sublimación del sentido del tacto, pasando por diferentes estadios:
suavidad, aspereza, dureza, frío, calor, pinchazos ... probarás todos sus
placeres ".
Terminadas
estas palabras empieza a sonar como circula el agua y va cayendo en la bañera.
Inmediatamente el primer sobresalto del agua fría que te toca por primera vez y
va subiendo centímetro a centímetro por tu cuerpo, te vas estremeciendo por la fría
agua que minuto a minuto alcanza más partes de tu cuerpo, aparece la piel de
gallina y el vello del cuerpo entra en erupción. El agua ya llega a la altura
del cuello, se detiene el sonido de su caída y tu cuerpo comienza a notar los
primeros síntomas de enfriamiento. Resuena un ruido de pequeños objetos que
caen al agua, "¿qué es?..."
Y te toca uno de estos pequeños objetos, luego otro y otro, se llena una bañera
de estos objetos "¡están fríos! ¡Más
fríos que el agua! ¡Son cubitos! ¡Un cubo de hielo!” Mientras el agua se
enfría rápidamente, los pezones estallan con la reacción al frío, toda la piel
nota unas pequeñas punzadas, empiezas a temblar cada vez más con el frío
invadiendo todo tu cuerpo.
En ese
instante notas que el Amo te obliga a sumergir la cabeza acompañándola unos
segundos bajo la fría agua y, al estar esposada, te cuesta mucho volver a sacar
la cabeza fuera del agua. Él, finalmente, notando tu excitación, te ayuda a
volver a la superficie que te permite volver a respirar aceleradamente por la
angustia que te produjo la situación. Ya no puedes detener el temblor que
empieza a ser doloroso, y notas como entra una mano en la bañera que va directa al tapón, el
ruido del agua colándose, la mano roza ligeramente la piel de tus piernas hípersensibilizadas
por el frío, mentalmente agradeces profundamente este ruido. Aún con los cubitos
flotando por el agua que va bajando de nivel, vuelves a escuchar ruido de agua
de la ducha, y él te dice “¡preparada!”
y de golpe notas como el agua te cae por la cara y la cabeza con un impacto
como si te dieran una bofetada, es agua muy caliente que a ti te parece como si
te quemaran con fuego por el contraste de temperatura. A medida que baja el
nivel del agua con cubitos, la ducha caliente se pasea por el cuerpo que
emerge, los chorritos que impactan sobre la piel son como agujas que se clavan
en todos los puntos de cuerpo, una tras otra, provocando el máximo placer del
dolor.
Ya vacía la
bañera y rociada continuamente con agua caliente, el cuerpo va recuperando la
temperatura normal y notas como él vuelve a poner el tapón, sin embargo,
todavía vas notando la sensación de las agujas clavadas, esta sensación va bajando
de intensidad poco a poco, igual que los temblores espasmódicos por frío... La
piel comienza a relajarse y, para acelerar el proceso, él comienza a lavar todo
tu cuerpo con una suave esponja natural, como si fueran deliciosas caricias.
Esto te genera un estado de relajación total después de la excitación inicial.
·
Olores
En la bañera,
aún esposada pero totalmente relajada, notas la caída de un chorrito en la bañera,
a los pocos segundos comienza a fluir un olor floral delicioso que te invade
deleitando tu sentido olfativo, profundizando este proceso de relajación y recuperación
del calor corporal y del tacto de la piel.
Unos minutos
después finaliza esta placentera situación ya que se vacía la bañera, el Amo te
pone erguida en la bañera para que se escurra el agua de tu cuerpo. A
continuación, él te empieza a secar todo el cuerpo con una suave toalla pasando
por todo los rincones del cuerpo. Con la piel bien seca, notas unas gotas que
caen sobre tu cuerpo e inmediatamente notas un embriagador olor del perfume que
te empieza a esparcir por todo el cuerpo.
Él te coge en
brazos nuevamente y te deposita
suavemente sobre la cama recubierta de un tejido extremadamente delicioso al
tacto, y empiezas a notar unos olores dulces de velas ardiendo que hacen saltar
a tu imaginación una habitación llena de pequeñas luces parpadeando.
Tumbada en la
cama y aún esposada te vienen las palabras del Amo a tu mente, "gracias a la privación de un sentido conseguirás
llegar al máximo de excitación y placer, explorando el límite de los otros
sentidos". Sí, ¡¡¡así se está produciendo!!!
·
Gusto
Él te ayuda a
incorporarte y sentarte en la esquina de la cama, justo después notas la
aproximación a la boca de lo que parecería una copa y empieza a mojar tus
labios un líquido fresquito que entra en tu boca y saboreas "¡tiene un sabor de frutos rojos! ¡Ahh
es un cóctel!¡ Fantástico! Agotando este cóctel notas ¡otro sabor diferente! ¡es
otro cóctel que el Amo lleva a mi boca! ¡Tiene sabor a menta, seguro que es
tropical! “. Y para terminar de dar
placer a tu boca te acerca un cóctel muy fresco con gran proporción de cítricos.
Esta explosión de sabores acompañada del toque de alcohol que llevan, te ayudan
a desinhibirte para las próximas experiencias.
·
Sumisión
Finalmente te
saca los grilletes para recuperar ciertos movimientos alrededor de la cama pero
te mantiene esposada en la espalda. Hecho esto, erguida junto a la cama, te
ordena que empieces a recorrer su cuerpo
con tu cara, recordando los olores, el
tacto y la imagen borrosa del principio de la sesión cuando lo reconocias con
tus manos, manos que ahora no puedes utilizar, "están inmovilizadas",
querrías deshacerte de este impedimento cediendo a tus impulsos de lanzarte
sobre él para sentirlo con tus propias manos, pero estás retenida y esto aún te
excita más.
Completamente excitada
él te autoriza a iniciar una felación profunda. Con todas las acciones realizadas en
las horas pasadas, el tacto, el olor y los sabores están extraordinariamente
activados. La situación de restricción y sumisión te lleva a pensar, “¿qué hago?”, pero reaccionas rápidamente,
ya que tu gran excitación te lleva a un “siiiiii…!!!”
rotundo. Así que te lanzas sobre el sexo de tu amo, entra en tu boca y
empiezas a succionar lentamente con pequeños movimientos de entrada y salida,
notas como el pene se hincha y va llenando cada vez más tu boca, eso que aún te
excita más, te lleva a acelerar el ritmo, los gustos y olores del sexo de tu
amo empiezan a invadir tus sentidos, notas que él te coge por los pelos de
forma enérgica para ayudarte y llevarte cada vez a más profundidad con su pene,
pasando del inicio de la boca a tocar la punta del cuello y posteriormente
entra más profundamente dándote la sensación de que se están follando tu
garganta. Esto te provoca incluso algunas náuseas que se transforman en una
profunda excitación y placer sexual. Finalmente el Amo extrae el pene de la
boca y te moja la cara completamente con su semen, te lo transmite su éxtasis esparciendo y acariciando toda la
cara con este semen, lo que te lleva sentir su tacto en tu piel y su olor
embriagador.
¿EL PREMIO
o EL CASTIGO?
El Amo te
comunica que comienza la tercera etapa de Sumisión, esta parte de la base del
comportamiento que como sumisa has
tenido hacia tu Amo, según la obediencia
y habilidad demostradas en las horas previas se reforzarán los castigos o los
premios que vienen a continuación.
Al oír esto,
notas que el Amo te quita las esposas y te acaricia las muñecas para recuperar la
circulación normal, pero de inmediato te ordena estirarte en la cama, lo que
haces con precaución ya que no puedes ver nada. Una vez estirada mirando al
techo notas que él te pone unos brazaletes de cuero en las muñecas y tobillos y
un collar de postura de cuero, bien apretados pero cómodos. "Pon los
brazos en cruz y las piernas abiertas" te ordena, tú lo cumples
inmediatamente, vas notando que una cuerda se ata a cada una de las argollas de
los brazaletes, y en unos momentos éstas se tensan, luego un poco más y aún un
punto más. Así que te encuentras con los brazos y piernas en cruz bien
abiertas, y las cuerdas ejercen una intensa tensión hacia el exterior como si
te quisieran arrancar los miembros, esto te genera una sensación de exposición
total y al mismo tiempo el placer por la inmovilización.
Te sientes
totalmente sometida a tu Amo, con la predisposición de cumplir todas sus
órdenes, y te sientes inquieta por estar
completamente expuesta a él. Todos tus atributos sexuales están en primera
línea de la vista y, al estar inmovilizada, no tienes manera de protegerlos,
taparlos o disimularlos. Para acelerar más aún la excitación mental te ordena
que abras la boca, introduciendo la bola del collar símbolo de la relación
iniciada, apretando el nudo corredero que incorporaste para silenciar el placer
y el sufrimiento que vendrán en las próximas horas.
·
Sonido - Gusto - Olor
Ahora ya
anclada en la cama, tensada, amordazada y expuesta, notas que el Amo te pone
unos auriculares con música, más intensa y animada, que la música de ambiente
que se escuchaba en la habitación. Él deposita sobre tu cuerpo desnudo y
expuesto diferentes comidas, que recoge con suavidad pasando su lengua por todo
tu cuerpo, sensibilizado en todas las acciones previas. Después de esto, con el
fin de reforzar los sentidos, esparce aceite perfumado por todo tu cuerpo,
quedando sólo el sentido del olor y tacto con capacidad de generar sensaciones,
la vista tapada, el oído bloqueado con música para aislarte, los gustos y el
habla amordazados.
·
Tacto
Entramos en la
fase más intensa del Imperio de los Sentidos.
Así que el Amo
comienza a trabajar tu cuerpo con una sensual sesión de cosquillas en la planta
de los pies, subiendo hacia el lado de las rodillas, pasando por una ligera
presión en las caderas por delante, bajo los brazos y finalmente detrás de las
orejas. Sigue sensibilizando el cuerpo pasando de cosquillas a acariciar
suavemente las piernas, sexo, ombligo, estómago, manos, brazos y finalmente los
pechos que se erigen como un volcán.
Compresión
Con el
pensamiento puesto en evitar llegar al orgasmo por la simple situación en la
que te encuentras y los estímulos que percibes por el tacto. Primero notas que
tu Amo desnudo como tú misma se estira sobre ti para ejercerte un fuerte e
intenso abrazo que te proporciona el placer de la compresión del cuerpo contra
cuerpo. Aunque sobre ti y, notando todas las partes de su cuerpo (pecho,
estomago, piernas brazos y sexo contra sexo), notas que te coge por el cuello
generando cierta presión que restringe el paso del aire hacia tus pulmones
durante unos segundos, con una ligera anoxia como resultado, esta anoxia es una
sensación que reconoces de situaciones del pasado, pero que en estos momentos
en la situación que te encuentras el placer generado se incrementa
exponencialmente.
Tacto
intenso
El Amo libera
la compresión sobre el cuello y se aparta de encima de tu cuerpo, así que dejas
de notar el suyo, pero inmediatamente, él vuelve a actuar pasando un cubito de
hielo por tu piel, pero sobretodo por los pechos y pezones, hasta que se erigen
y él, atentamente, los atrapa con unas pinzas de la ropa, punto que repite con
los labios de la vagina, y luego poniendo dos filas de pinzas cada 5
centímetros unidas por una cuerda en forma de V, que van desde la vagina hasta
los dos pechos.
El cuerpo ya
empieza a coger la tensión necesaria para sucumbir al placer. El Amo te empieza
aplicar una serie continua de intensas sensaciones sobre tu cuerpo, castigando
la piel llena de agujas, empezando con una pequeña rueda llena de pinchos finos
que ponen en tensión todas las partes del sexo tanto inferior como superior al
pasar por encima de este, notando esa sensación de pequeños pinchazos continuos.
A continuación empieza a aplicar un suave castigo con unas ligeras bofetadas
que hacen aparecer los colores en las mejillas. Deja de aplicar este castigo para
pasear la barba de 3 días por todo tu cuerpo, siguiendo con unas caricias
intensas con un guante de esparto con una sensación inicial placentera parecida
al rascarse el picor, pero que a base de la insistencia se va volviendo en
irritación. Ya con la piel completamente sensibilizada y ligeramente enrojecida
se pasa a la fase final del imperio de los sentidos.
Él te deja que
se relaje ligeramente tu cuerpo, reposada, e inmovilizada en la cama.
·
El placer
Notas que el
Amo se acerca de nuevo, introduce suavemente con energía un dildo en tu vagina
conecta a un vibrador, y los ata a tu cuerpo para que se mantengan en la
posición adecuada en todo momento. Una vez instalado lo pone en una marcha suave
y te prohíbe llegar al orgasmo, hasta que él te lo ordene.
Con el
vibrador en marcha toma una fusta y comienza practicar unos reiterados castigos
en los pies, piernas, brazos, nalgas, torso,... Para resaltar el color que va
tomando la piel e intensificar los sentidos. Sintiendo estos golpes reiterados
por todo el cuerpo, se te acelera el pulso de no saber cuándo finalizará este
castigo que sigue, sigue y sigue; parcialmente compensando el dolor con el
placer de la vibración. De pronto, el castigo se detiene, el Amo acaricia
ligeramente todas las zonas enrojecidas, pero inmediatamente retoma el castigo,
¡diferente! Así que empiezas a notar la tiras de cuero de un Fogger que impacta
sobre ti, ya no distingues entre placer y dolor, poco a poco se acerca a las
zonas genitales para hacer saltar las agujas compresoras, generando el dolor y
satisfacción de la liberación de la aguja y la acción del látigo simultáneas.
Cada vez más
excitada por el dolor, el vibrador y la inmovilización, a punto del orgasmo, se
produce la extracción repentina de todas las agujas unidas a la cuerda.
Acercándote al éxtasis pero alejándote del orgasmo por unos minutos.
El Amo no para
y sigue procediendo con el castigo combinando diferentes formas de actuar, con
sujeciones fuertes del cuello creando la estimulante anoxia, bofetadas que te
recuerdan a quien debes tu obediencia, la fusta y el flogger golpeando y
sensibilizando toda la piel. Una y otra vez de repente escuchas al Amo “ahora sí, ya te libero para que alcances tu
clímax”. Al oir estas palabras te sueltas, y en pocos segundos traspasas la
barrera del placer con un primer orgasmo inexplicable, después de unos segundos
del clímax le suplicas que cese el
vibrador pero con la mordaza no te entiende, manteniéndolo en marcha unos
minutos más hasta que decide darle un descanso al cuerpo extremadamente
excitado y castigado. En este punto te aplica una dosis con hielo reparador
sobre las zonas castigadas.
Una vez
relajada, el Amo te da la vuelta y te vuelve a anclar en la misma posición pero
con la espalda al aire, repite todos los castigos y premios aplicados en la
parte delantera del cuerpo, en la espalda y toda la parte de atrás. Durante
este proceso te quita la mordaza durante unos minutos para que puedas asentir
la continuación hasta el final de la sesión o terminar en este punto.
Con la
excitación sexual en su punto más álgido, meditas y decides si vas a suplicar o
no al Amo que introduzca su sexo en ti, para que te folle enérgicamente como
colofón de la sesión. No tardas mucho rato en decidir y sí, finalmente suplicas
una y otra vez que te folle. Finalmente él accede, aparta ligeramente el
vibrador, se introduce en tu sexo con una enérgica penetración absolutamente contundente,
entrando y saliendo hasta alcanzar un irrepetible orgasmo.
Ya estás
completamente agotada y suplicas poder descansar en este día tan agotador. El
Amo, premiando tu obediencia accede y te quita todas las ligaduras excepto la
venda de los ojos, te lleva hasta la
ducha, te lava sensualmente de arriba abajo, ambos bajo el agua tocándose
cuerpo a cuerpo. Una vez limpia y relajada, el Amo te seca y te recuesta en la
cama sin quitarte la venda de los ojos, quedándose a tu lado hasta que te
duermes con una sonrisa de felicidad en la cara.
Completamente
agotada duermes más de diez horas seguidas, al sonar el despertador por la
mañana te das cuenta de que todavía llevas la venda en los ojos, murmuras
preguntando si puedes sacarte la venda pero no obtienes respuesta, y entiendes
que estás sola.
Así que te
quitas la venda de los ojos, no pudiste verlo, esto te encoge el corazón,
preguntándote cómo será en realidad, pero te queda el recuerdo de una noche
inolvidable con tu potencial Amo, con el recuerdo de los olores, los sabores,
del tacto y de las sensaciones, como nunca antes habías disfrutado. Te tomas todo
el siguiente día de descanso, paseando por la playa, soñando con la figura de
tu amo que lo has tocado, olido y degustado haciéndote una imagen mental muy
placentera.
Ahora estás
segura que quieres tener muchas más experiencias con él, experiencias que
seguro te permitirán conocerlo más directamente, y ver su figura en directo.
Quieres que sea tu Amo de verdad, pero te queda un rincón de duda de si cuando
lo puedas ver, realmente es lo que esperabas, y daras el paso definitivo.
V
Suena el timbre de tu casa, abres la puerta y un mensajero te entrega una invitación para presentarte el primer viernes de abril a las 18:00 h en el Hotel Ampurias en la Costa Brava, con las indicaciones de preguntar por la llave de una habitación que tendrán en recepción con tu nombre. Una vez entres en la habitación recibirás más instrucciones.

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