5.- Tradiciones Rurales y BDSM
Algún día te daré una ración de calçots, pero un poco especial. En un casa rural con una buena chimenea, y tú te quedarás mirando como pongo los calçots a cocer, mirarás sí o sí, porque estarás sentada en una silla antigua como la propia casa. Con los brazos por detrás del respaldo de la silla, bien y bien sujetos con un cuerda de algodón blanco, que empieza sujetando las muñecas y va subiendo entrelazando y los brazos forzando su unión. Con la cuerda que llega por encima de los codos, provocando que los antebrazos queden tocándose íntimamente por detrás de la espalda, bien tensos, sin ninguna posibilidad de ser libertados por mucho que lo intentes. Además te habré inmovilizado las piernas ancladas a las patas de la silla, por los tobillos y por los muslos a la altura de las rodillas. Así bien quieta completamente desnuda totalmente expuesta a tu amo, mirando el fuego de cerca como se cuecen los calçots. Con las piernas abiertas por la sujeción de las cuerdas, permitie...